Bodegas Barbadillo homenajea al gran restaurador y promotor de la cocina andaluza Félix Cabeza 04/12/2009

El empresario jugó un papel fundamental en el impulso y la promoción de Castillo de San Diego en los inicios del vino blanco más vendido de España Se le ofreció un cálido homenaje el pasado lunes 30 de Noviembre en el Casino de Madrid donde se dieron cit

A principios de los años 70 Barbadillo tenía un sueño: quería crear un vino blanco fresco y afrutado que conservara sus aromas primarios y que, sin ápice de acidez, estuviese muy equilibrado. Y quería hacerlo en una zona mundialmente famosa por sus vinos “generosos”, más conocidos como Jerez y Manzanilla. El sueño de Toto Barbadillo se hizo posible gracias al apoyo, la voluntad y el esfuerzo de innumerables personas que, ligadas al mismo espíritu de compromiso con la tradición, compartieron su afán. Pero hubo un hombre sin que el sueño de Toto Barbadillo no hubiera tomado vuelo y marcado un hito en la historia del vino español: el empresario malagueño Félix Cabeza, que supo ver las excepcionales oportunidades gastronómicas de Castillo de San Diego y quiso guardarle un lugar privilegiado en sus restaurantes. Por ello, Bodegas Barbadillo lo homenajeó el pasado lunes 30 de Noviembre en el Casino de Madrid. El acto fue presidido por Enrique Pérez-Barbadillo, Vicepresidente de Bodegas Barbadillo y contó con la presencia de miembros del Consejo de Administración y del equipo directivo de Bodegas Barbadillo así como toda la familia del homenajeado y destacados representantes de la hostelería madrileña y de los medios de comunicación. Además, la enóloga Montse Molina presentó la nueva cosecha de Castillo de San Diego 2009, el vino blanco más vendido de España.

De la génesis de Castillo de San Diego Los inicios de Castillo de San Diego no fueron sencillos. En primer lugar, los actores del marco de Jerez no aceptaban un “vino atípico y sin crianza” y todo el sector se opuso con todo tipo de impedimentos legales. Además, Barbadillo en aquella época era una gran empresa exportadora, pero su presencia comercial en España no era importante y mucho menos para implementar en el mercado español un vino tan novedoso y tan atípico como este primer vino blanco que se hacía en Andalucía, pionero de lo que más tarde sería todo un sector para otras provincias y denominaciones de origen que imitaron este singular estilo. De ahí que resultara fundamental la implicación en el proyecto de un empresario malagueño y emprendedor que fue protagonista e impulsor de uno de los proyectos hosteleros más importantes de la historia de nuestro país. Cuando Félix probó Castillo de San Diego o Barbadillo en una tabernita de Sevilla, supo ver que este vino se ajustaba como un guante a su cocina, donde la frescura de la materia prima del mar era la norma principal. Aquí comenzó la unión entre Félix y la familia Barbadillo, la ascensión de Félix, su enorme progresión y la fama y el reconocimiento de sus restaurantes, desde la primera Dorada en Fuengirola, después su éxito en Sevilla, el salto a Madrid, Barcelona y París…. Félix elevo la cocina andaluza al nivel de platos de alta restauración, impuso la Dorada a la Sal y las viejas recetas marineras, fue pionero y defendió contra viento y marea al aceite de oliva: ha sido uno de los mayores impulsores en elevar de nivel la cocina sencilla y natural de Andalucía. Barbadillo, sin duda, le debe mucho al esfuerzo, cariño y profesionalidad de Félix Cabeza y eso es lo que se ha pretendido agradecer con este acto de homenaje que, sin duda, se merece sobradamente.

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